DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos (AP) — Las protestas en Irán se intensificaron el viernes por la noche en la república islámica, según mostraron supuestamente videos en línea, a pesar de la amenaza de la teocracia del país de tomar medidas drásticas contra los manifestantes tras cortar el acceso al internet y las líneas telefónicas internacionales.
Al menos 65 personas han muerto en las protestas que comenzaron a finales de diciembre por la maltrecha economía de Irán y se han transformado en el desafío más significativo para el gobierno en años.
El líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, declaró que el presidente estadounidense Donald Trump tiene las manos “manchadas con la sangre de iraníes” mientras sus seguidores gritaban “¡muera Estados Unidos!” en imágenes distribuidas por la televisora estatal iraní. Más tarde, la prensa estatal se refirió repetidamente a los manifestantes como “terroristas”, preparando el terreno para una posible represión violenta como la que siguió a otras movilizaciones nacionales en los últimos años, a pesar de la promesa de Trump de apoyar a quienes protestan pacíficamente con la fuerza de ser necesario.
Los manifestantes están “arruinando sus propias calles (…) para complacer al presidente de Estados Unidos”, declaró el ayatolá de 86 años ante una multitud en su complejo en Teherán. “Porque él dijo que vendría en su ayuda. En lugar de ello, debería prestar atención al estado de su propio país”.
Por su parte, el jefe del poder judicial de Irán, Gholamhossein Mohseni-Ejei, prometió que el castigo para los manifestantes “será decisivo, máximo y sin ninguna indulgencia legal”.
Por la noche, el canciller alemán Friedrich Merz, el primer ministro británico Keir Starmer y el presidente francés Emmanuel Macron emitieron una declaración conjunta en la que condenaron la violencia mortal reportada contra los manifestantes y exhortaron al gobierno iraní a permitir que sus ciudadanos se expresen sin temor a represalias.
Trump se ha comprometido repetidas veces a atacar a Irán si fallecen manifestantes, una amenaza que ha cobrado mayor relevancia tras la operación militar de sus fuerzas armadas para capturar al expresidente venezolano Nicolás Maduro. El mandatario insinuó el viernes que cualquier posible ataque estadounidense no “significaría la participación de la infantería, sino que significaría golpearlos muy, muy fuerte donde duele”.
“Irán está en grandes problemas”, añadió Trump. “Me parece que la gente está tomando el control de ciertas ciudades que nadie pensó que realmente fuera posible (tomar) hace sólo unas semanas”.
Y agregó: “Les digo a los líderes iraníes que más les vale no empezar a disparar porque nosotros también empezaremos a disparar”.
Sin acceso a internet
A pesar de que la teocracia de Irán cortó el acceso a internet y las llamadas telefónicas internacionales, breves videos compartidos en línea por activistas supuestamente mostraban a manifestantes coreando consignas contra el gobierno de la república islámica, colocados alrededor de hogueras, hasta la mañana del viernes mientras escombros cubrían las calles de Teherán y otras zonas. Las manifestaciones se reiniciaron ese día por la noche, pero por el momento no fue posible evaluar si continuaron con la misma fuerza. Ocurrieron incluso después de que los servicios de seguridad advirtieran a las familias que mantuvieran a sus hijos en casa.
Un video difundido en línea mostró un incendio en una calle cercana al área de Saadat Abad, en el norte de Teherán, y aparentemente había miles de personas en la calle.
“¡Muerte a Jamenei!”, coreó un hombre.
Las protestas también representan la primera prueba para ver si el príncipe heredero Reza Pahlavi —cuyo padre, el sha Mohamed Reza Pahlavi, huyó de Irán gravemente enfermo poco antes de la Revolución Islámica de 1979— podía influir en la población. Pahlavi, quien el jueves por la noche exhortó a manifestarse, también convocó a protestas para las 8 de la noche del viernes.
Las manifestaciones han incluido gritos en apoyo al sha, algo que podría haber supuesto una sentencia de muerte en el pasado, pero que ahora pone de relieve la ira que alimenta las protestas.
Hasta ahora, la violencia en torno a las movilizaciones ha dejado al menos 65 muertos y más de 2.300 detenidos, según la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, con sede en Estados Unidos.
“Lo que cambió el rumbo de las protestas fueron las exhortaciones del expríncipe heredero Reza Pahlavi para que los iraníes salieran a las calles a las 8 de la noche del jueves y el viernes”, apuntó Holly Dagres, investigadora sénior del Washington Institute for Near East Policy, un centro de investigación enfocado en la política estadounidense en Oriente Medio. “Según las publicaciones en redes sociales, quedó claro que los iraníes habían respondido y se tomaban en serio el llamado a protestar para derrocar a la república islámica”.
“Esta es exactamente la razón por la que se bloqueó el internet: para evitar que el mundo viera las protestas. Desafortunadamente, es probable que ello también proporcionara una tapadera para que las fuerzas de seguridad mataran a manifestantes”.
Las protestas del jueves precedieron al corte del internet
Cuando el reloj marcó las 8 de la noche del jueves, diversos barrios de Teherán estallaron en cánticos, según testigos. Las consignas incluyeron “¡Muerte al dictador!” y ”¡Muerte a la república islámica!”. Otros ensalzaban al sha, gritando: “¡Esta es la última batalla! ¡Pahlavi regresará!”. Antes de que se cortaran las comunicaciones con Irán se podía ver a miles de personas en las calles.
El viernes, Pahlavi pidió a Trump que ayudara a los manifestantes, diciendo que Jamenei “quiere usar este apagón (del internet) para asesinar a estos jóvenes héroes”.
“Usted lo ha demostrado, y sé que es un hombre de paz y un hombre de palabra”, expresó en un comunicado. “Por favor, esté preparado para intervenir y ayudar al pueblo de Irán”.
Pahlavi había dicho que ofrecería más planes según cuál sea la respuesta a su llamado. Su apoyo a Israel y el que ha recibido del país generaron críticas en el pasado, especialmente después de la guerra de 12 días de Israel contra Irán en junio. Los manifestantes han mostrado su apoyo al sha en algunas manifestaciones, pero no está claro si eso es un respaldo directo a Pahlavi, o un deseo de regresar a la época previa a la Revolución Islámica de 1979.
El bloqueo de internet también parece haber afectado a las agencias noticiosas estatales y semioficiales de Irán. El reconocimiento de las protestas por parte de la televisión estatal a las 8 de la mañana del viernes representó la primera información oficial sobre las manifestaciones. La televisión estatal transmitió imágenes de fuerzas progubernamentales en motocicletas el viernes por la noche en Teherán.
La televisora alegó que las protestas del jueves por la noche se tornaron violentas y hubo víctimas, pero no ofreció cifras a escala nacional. Además, apuntó que, durante las protestas, “se les prendió fuego a autos particulares, motocicletas, lugares públicos como el metro, camiones de bomberos y autobuses”. Posteriormente, la televisora estatal informó que, durante la noche, la violencia cobró la vida de seis personas en Hamedan, a unos 280 kilómetros (175 millas) al suroeste de Teherán, y de dos miembros de las fuerzas de seguridad en Qom, a 125 kilómetros (75 millas) al sur de la capital.
Se reportaron otras protestas el viernes en Zahedán, en la inestable provincia de Sistán y Baluchistán, en el suroeste de Irán.
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La periodista de The Associated Press Kirsten Grieshaber en Berlín contribuyó a este reporte.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.