Sentados o de pie: desafío de Trump a demócratas, momento clave en discurso del Estado de la Unión

Feb 26, 2026
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Aproximadamente a la mitad de su discurso sobre el Estado de la Unión, el presidente Donald Trump les tendió una trampa a los demócratas: que se pusieran de pie si creían que proteger a los estadounidenses —no a los “inmigrantes ilegales”— era el primer deber del gobierno de Estados Unidos. Fue un teatro político patente, que a la vez dio la impresión de que pronunciaba un discurso sobre el estado de la desunión.

La invitación a su audiencia para que participara podría ser la parte más recordada de una versión muy larga del discurso presidencial anual ante el Congreso el martes, sobre todo si los aliados republicanos de Trump se salen con la suya.

Los demócratas —los que no habían boicoteado el evento de antemano— se vieron ante una disyuntiva en la que, hicieran lo que hicieran, salían mal parados: o se alineaban con un presidente al que su Partido Demócrata desprecia, o podrían convertirse en un elemento de utilería de su discurso de campaña.

“Una de las grandes ventajas del Estado de la Unión es que brinda a los estadounidenses la oportunidad de ver con claridad lo que realmente creen sus representantes”, manifestó el presidente. Y continuó: “Si están de acuerdo con esta declaración, pónganse de pie y muestren su apoyo: El primer deber del gobierno estadounidense es proteger a los ciudadanos estadounidenses. No a los inmigrantes ilegales”.

Con eso, las líneas divisorias dentro de la cámara baja —y, por extensión, de la nación— quedaron trazadas.

“Deberían avergonzarse de sí mismos”

El discurso en su conjunto subrayó el potencial del Estado de la Unión como un teatro que sólo el presidente en funciones puede dirigir, especialmente uno con las habilidades naturales de Trump como profesional del espectáculo. El mandatario celebró a los veteranos de guerra y vinculó sus hazañas con el 250º aniversario de la Declaración de Independencia. Aprovechó la medalla olímpica de oro del equipo masculino de hockey de Estados Unidos. Ofreció momentos conmovedores, como cuando presentó a la viuda del activista asesinado Charlie Kirk.

Pero nada impactó tanto como la dicotomía de permanecer de pie o sentado que planteó el presidente.

El vicepresidente J.D. Vance, y Mike Johnson, el presidente de la Cámara de Representantes, se pusieron de pie de un salto detrás de él. Lo mismo hicieron los legisladores republicanos que observaban desde el pleno de la cámara baja, quienes además aplaudieron. Casi todos los demócratas permanecieron sentados. Algunos mantuvieron la mirada fija, otros se removieron en sus asientos.

“¿No es una pena?”, preguntó Trump. “Deberían avergonzarse de sí mismos, de no ponerse de pie”.

Fue un momento del tipo que Trump, exestrella de un reality show, ha convertido en parte integral de su presidencia. Su próximo reto será aprovechar su poder de división para ayudar a los republicanos en las elecciones de mitad de mandato, ya que el partido enfrenta una ardua batalla para mantener su control total del Congreso.

Casi era posible sentir el momento a ser seleccionado en los videos para que los partidarios de “Hagamos grande a Estados Unidos otra vez” (MAGA, por sus siglas en inglés, la consigna electoral de Trump) lo circulen en redes sociales, y lo almacenen para anuncios de campaña de las próximas elecciones intermedias. Stephen Miller, subjefe de despacho de la Casa Blanca, publicó en la red social X: “Todo el Partido Demócrata se autodescalificó del servicio gubernamental en este intercambio en particular. No ha habido nada igual en la historia de Estados Unidos”.

“Este es exactamente su Partido Demócrata”, expresó el presentador Lawrence Jones en el programa matutino “Fox & Friends” el miércoles. “Todo el discurso estuvo lleno de preguntas de prueba para los demócratas”. El problema con los demócratas es que no consideran que las personas “que tienen tendencias diferentes” sean estadounidenses legítimos, agregó.

En CNN, el analista Van Jones lo calificó de maniobra publicitaria. “Si hubiera dicho: ‘Pónganse de pie si les gustan los cachorros’, ellos habrían dicho: ‘Nos gustan los gatitos’. Es decir, de ninguna manera se iban a poner de pie. Él solo intentaba hacer quedar mal a los demócratas”.

Desde Saginaw, Michigan, donde se encontraba para conocer la reacción de los residentes al discurso de Trump, Jones le preguntó a un hombre del panel qué habría hecho si fuera un demócrata en esa posición. El hombre no respondió directamente a la pregunta. Jones volvió a preguntar. “Habría respetado a nuestro país y me habría mantenido fiel a mis principios. Me habría mantenido fiel a mí mismo”, respondió.

En una entrevista con el canal de noticias Fox News Channel el miércoles, Bill Hemmer le preguntó al senador demócrata John Fetterman si se puso de pie o no en ese momento.

Fetterman respondió que se puso de pie cuando Trump presentó a la madre de una víctima de un delito. Se puso de pie cuando Trump presentó a un preso político venezolano liberado. Se puso de pie por Erika Kirk, la esposa de Charlie Kirk. Celebró a los veteranos militares. Pero no respondió a la pregunta específica de Hemmer.

Chuck Schumer, el líder demócrata del Senado, redireccionó la pregunta cuando se le preguntó al respecto en CNN. “Estamos de acuerdo en que debemos proteger a los estadounidenses”, expresó. “Él (Trump) no lo hace. Por su imprudente agencia del ICE (siglas en inglés del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) en Minnesota, dos estadounidenses fueron asesinados. Estadounidenses son sacados de sus autos y golpeados”.

Habilidades de comunicador televisivo

El momento ilustró la habilidad de Trump como comunicador televisivo, perfeccionada durante años como estrella del reality “The Apprentice” (“El Aprendiz”) antes de ingresar a la política, dijo Robert Thompson, director del Centro Bleier para la Televisión y la Cultura Popular de la Universidad de Syracuse. “Independientemente de nuestra opinión sobre la política y la locura”, continuó Thompson, “tiene un gran sentido del ritmo retórico. Sabe mover los hilos para dirigir la atención a su antojo”.

Los demócratas se vieron inmersos en la retórica y desempeñaron un papel que se les asignó sin su conocimiento ni consentimiento, apuntó. Si hubieran tenido más tiempo para pensar, añadió, podrían simplemente haber puesto los ojos en blanco y haberse puesto de pie.

Eso podría haber tenido sentido si Trump no hubiera dicho nada más allá de que la función del gobierno es proteger a los ciudadanos estadounidenses, manifestó Kathleen Hall Jamieson, directora del Centro Annenberg de Políticas Públicas de la Universidad de Pensilvania.

Pero no lo hizo. Plantearlo como una elección entre ciudadanos e “inmigrantes ilegales” —una frase que resulta ofensiva para muchos— cambió la ecuación, observó. El reto pudo haber sido efectivo entre la base de simpatizantes del presidente, pero los independientes y los demócratas lo reconocerán como una trampa, agregó.

“No creo que los demócratas tuvieran alguna opción”, señaló Jamieson. “Pero he aquí una implicación potencial: podría ser que un mayor número de demócratas no asistan a futuros discursos sobre el Estado de la Unión”.

Los demócratas no participarían en hacer ver a ningún inmigrante como algo menos que un ser humano, declaró Xochitl Hinojosa, la estratega del partido. Si bien el presidente tuvo una imagen “que podría terminar en Fox News todo el día”, eso no cambia el consenso negativo que muchos estadounidenses tienen sobre su gestión de la inmigración y la represión aplicada por el ICE en Minneapolis, donde dos estadounidenses fueron asesinados, añadió.

David Axelrod, experto en comunicación del expresidente Barack Obama, dilucidó que el objetivo de Trump era provocar una respuesta. Minimizó la idea de que los demócratas cometieron un error persistente, incluso si Trump consiguió lo que quería en ese momento.

“Ahora él está a la defensiva” en cuanto a la economía e incluso la inmigración, agregó Axelrod. “Será interesante ver cómo se desenvuelven las cosas”.

Antjuan Seawright, un estratega demócrata de Carolina del Sur que a veces asesora a Hakeem Jeffries, líder de la minoría de la cámara baja, dijo que el desafío a los demócratas para que permanecieran sentados o se pusieran de pie fue un “momento de distracción” para Trump.

“Creo”, expresó, “que los miembros que ignoraron al presidente le hicieron un favor a nuestro partido”.

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