NUEVA YORK (AP) — Shakira va camino de dejar a su hijo en el entrenamiento de flag football. Es una experiencia común para una madre que, en un pasado no tan lejano, ha estado en el centro de circunstancias bastante extraordinarias.
La artista colombiana que rompe fronteras ha pasado el último año en su primera gira mundial desde 2018, y en ella a hecho historia: casi 20 años después de su primer concierto en el Zócalo de la Ciudad de México, la plaza principal de ese país, Shakira regresó a principios de este mes para romper el récord de asistencia del lugar, con unos 400.000 fans que acudieron a verla.
Es impresionante para cualquier artista y sin duda respalda su reputación como la Reina de la Música Latina. A lo largo de una carrera de más de tres décadas, Shakira ha batido récords y desafiado las fronteras de los géneros: desde 1991, cuando firmó un contrato con Sony Music Colombia con apenas 13 años y lanzó su álbum debut “Magia”, pasando por discos que marcaron un antes y un después como “Dónde están los ladrones?” (1998) y ”Servicio de lavandería” o su versión en inglés “Laundry Service” (2001), hasta llegar a su más reciente, “Las mujeres ya no lloran” (2024).
Pero este año es diferente.
“Estoy pudiendo hacer realidad tantos de mis sueños, como artista, en esta gira”, le comentó a The Associated Press por teléfono el martes. “Es todo lo que alguna vez soñé”.
Y no es lo único, en febrero se anunció que es candidata para ser incorporada al Salón de la Fama del Rock & Roll en 2026, una elección lógica para una artista elogiada por su capacidad de tender puentes entre la música latina, el rock y el pop.
Si llegara a ser incorporada, se uniría a un pequeño grupo de latinos que lo han logrado. Se convertiría en la primera artista de Colombia, así como en la primera latina nacida y criada en Latinoamérica, en ingresar al Salón de la Fama del Rock.
En una entrevista con AP, Shakira habla de su show histórico en la Ciudad de México, su nominación al Salón de la Fama del Rock & Roll, su próxima gran meta y más.
Esta entrevista ha sido editada para mayor claridad y brevedad.
AP: Tu concierto en el Zócalo fue masivo. ¿Qué pasaba por tu mente?
SHAKIRA: Es un momento tan único en el tiempo. Después de dar 13 conciertos de estadio en la Ciudad de México, nunca pensé que iba a haber tanta gente reuniéndose en el Zócalo para ver mi show una vez más. Fue absolutamente increíble. Y una de esas experiencias que son inolvidables y que me hubiera gustado que mis padres pudieran haber visto. Fue realmente, de verdad, mágico.
La historia de amor y amistad que tengo con México es algo increíble, ¿sabes? Nada se le compara, y me ha dado tanto. Mis fans mexicanos me han dado muchísimo amor y apoyo desde el comienzo de mi carrera. También fue bastante increíble poder interpretar “Dónde estás corazón”, que fue (mi) primera canción que sonó en la radio mexicana, fuera de mi país, ¿sabes? Y entonces fue como un momento de cierre de ciclo.
AP: También te diriges a las Pirámides de Guiza por primera vez en casi 20 años.
SHAKIRA: Fue una de las actuaciones más inolvidables de mi vida, y simplemente quería que volviera a suceder con este show, con esta gira, que para mí es la gira de mi vida. … De hecho, siento que apenas estoy empezando mi carrera. Es una sensación extraña porque han pasado 30 años, pero me siento en el umbral de un nuevo comienzo y eso se debe a que mi público ha sido tan emotivo y tan leal también. La he pasado increíble actuando en cada país, en cada ciudad donde hemos estado. Y lo siguiente también va a ser Copacabana (la playa en Río de Janeiro).
Probablemente vamos a tener dos millones de personas en la playa, así que eso va a ser una locura, estoy segura.
AP: Cuando pienso en el inicio de tu carrera, pienso en tus discos de rock. Y este año se anunció que eres candidata para entrar al Salón de la Fama del Rock & Roll.
SHAKIRA: Me siento muy honrada y emocionada al mismo tiempo. Es increíble estar nominada al Salón de la Fama del Rock & Roll y también es un poco surrealista. Ya sabes, he experimentado con distintos géneros en mi carrera, pero empecé como artista de rock y seguí haciendo rock. En mi último álbum, “Las mujeres ya no lloran”, hay temas de rock como “Tiempo sin verte” o “Cómo dónde y cuándo”, y en cada álbum hay temas de rock porque eso es una parte intrínseca de mi personalidad artística. Y todo lo que escucho es rock. Así que estar nominada al Salón de la Fama del Rock & Roll, sabiendo que hay tantos íconos increíbles del rock que adoro, que me inspiraron, como The Rolling Stones (que forman parte del salón) … para mí es un privilegio y realmente un momento increíble en mi carrera.
No sé qué está pasando. Pero este año, como que todos mis deseos se están haciendo realidad y creo que esta nominación es una de esas cosas con las que probablemente fantaseas en algún momento de tu carrera, pero tratas de no obsesionarte demasiado. Estar nominada es algo enorme para mí y para mis fans que siguieron mi etapa rockera.
AP: ¿Qué significa para tu comunidad, para los latinos, para los colombianos?
SHAKIRA: Me siento muy orgullosa como latina. Siento como: “Guau, no sé cuántos latinos hay ahí, o latinas, o al menos colombianos”. Creo que podría ser la primera vez para una mujer latina, alguien nacida y criada en América Latina, ya sabes, pero que es amada y ha estado entregada al rock ‘n’ roll desde que tenía, no sé, 15 años.
He estado escuchando rock y así fue como empecé mi carrera también. Así que sí, es bastante surrealista, tengo que decirlo. Pero también estoy muy feliz por mi comunidad. Me alegra sentir que estoy representando a una parte de mi comunidad ahí.
AP: Has dicho que tus sueños se han hecho realidad este año. ¿Qué queda en la lista?
SHAKIRA: ¡No sé qué está pasando! Pero este año, todos esos sueños que tenía desde hace muchísimo tiempo, se están cumpliendo. Así que voy a pedir más. Siempre he pensado que sería una locura cantar en la Torre Eiffel o en los Campos Elíseos en París. Ese también sería como el concierto definitivo. Pero, ya sabes, no me puedo quejar. Estar en Copacabana este año y en las Pirámides (de Guiza) en Egipto y en el Zócalo, eso me llena el corazón. Me siento tan realizada como artista este año, pero también estoy súper entusiasmada. De verdad estoy enamorada de hacer música y de interpretar esa música, y me ha devuelto tanta alegría a mi vida, después de las dificultades por las que he pasado y los momentos amargos que tuve que soportar, como cualquier ser humano que atraviesa tiempos difíciles.