EL CAIRO (AP) — Los Emiratos Árabes Unidos entrenaron a mercenarios colombianos antes de enviarlos a combatir junto al notorio grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido en la devastadora guerra de Sudán, denunció Human Rights Watch el martes.
Su nuevo informe es el más reciente de un grupo internacional de defensa de los derechos humanos en acusar a la acaudalada monarquía del golfo Pérsico de ayudar financiera y militarmente a las FAR, a las que se ha acusado ampliamente de cometer atrocidades que equivalen a crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio.
Los EAU negaron las acusaciones más recientes en respuesta a preguntas de The Associated Press.
El informe se suma a un “creciente cúmulo de pruebas”
“El reclutamiento de contratistas militares privados colombianos se suma a un creciente cúmulo de pruebas de que los EAU brindan apoyo militar a las Fuerzas de Apoyo Rápido, que repetidas veces han cometido atrocidades atroces en Sudán”, manifestó Mausi Segun, directora ejecutiva de la División de África de HRW.
La guerra en Sudán estalló el 15 de abril de 2023, cuando una pugna de poder entre el ejército y las FAR derivó en combates en la capital, Jartum, y en otros puntos del extenso país del noreste de África.
Las FAR surgieron a partir de las temidas milicias árabes yanyauid, tristemente célebres por las atrocidades cometidas a principios de la década de 2000 contra personas que decían provenir de África oriental o central en la región occidental sudanesa de Darfur.
En el nuevo informe, HRW indicó que cientos de mercenarios colombianos fueron entrenados por ciudadanos emiratíes en una base militar en la región de Al Dhafra, a unos 250 kilómetros (155 millas) al oeste de la capital emiratí, Abu Dabi, y en otra instalación en esa misma ciudad, antes de ser desplegados a Sudán para combatir junto a las FAR.
El grupo de defensa de los derechos humanos citó a un mercenario colombiano no identificado, quien dijo haber entrenado a reclutas de las FAR en campamentos alrededor de Nyala, la capital provincial de Darfur del Sur, en abril del año pasado.
Muchos reclutas eran “niños pequeños”, según se citó al mercenario. HRW señaló que entrevistó a otro mercenario colombiano y a otras fuentes, incluidos exoficiales militares colombianos.
En un informe al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en septiembre, un panel de expertos de la ONU indicó que mercenarios colombianos combatieron en diversas zonas de Sudán, incluidas Jartum, su ciudad hermana de Omdurmán y las regiones de Darfur y Kordofán, entre otras áreas. Los expertos señalaron que las funciones de combate de los mercenarios incluyeron la operación de drones, artillería y vehículos blindados de las FAR, así como la participación en ataques directos.
El comandante de las FAR, el general Mohamed Hamdan Dagalo, reconoció en comentarios en video en febrero que mercenarios colombianos han ayudado a su grupo a operar drones.
El informe insta a los países a presionar a los EAU para que pongan fin a su apoyo a las FAR
Los mercenarios fueron contratados por Global Security Services Group, una empresa de seguridad privada con sede en Abu Dabi, informó HRW. Según los expertos de la ONU, la firma estaba presidida por Mohamed Hamdan Al Zaabi, un ciudadano emiratí.
HRW indicó que las autoridades emiratíes y la empresa no respondieron a sus solicitudes de comentarios. Sin embargo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de los EAU negó las acusaciones en un correo electrónico a la AP.
“Los EAU no permiten que su territorio se utilice para el reclutamiento, entrenamiento, financiación o tránsito de combatientes extranjeros hacia cualquier conflicto, incluido Sudán”, señaló el ministerio.
Dijo que cualquier individuo o entidad privada, emiratí o extranjera, que brinde apoyo a grupos armados no estatales “lo haría sin autorización del Estado, en violación de la ley emiratí, y estaría sujeto a investigación y procesamiento penal”.
HRW indicó que verificó videos que muestran a mercenarios, aparentemente colombianos, combatiendo junto a las FAR cuando estas capturaron en octubre la ciudad de El Fasher, en Darfur, durante una ofensiva que, según los expertos comisionados por la ONU, presentaba “las características de un genocidio”. Al menos 6.000 personas murieron en tres días, de acuerdo con la ONU.
El grupo de defensa de los derechos humanos le pidió a la comunidad internacional, incluida la Unión Europea, que presione a los EAU para que pongan fin a su apoyo a las FAR mediante la suspensión de la cooperación militar y las ventas de armas.
“Otros países deben dejar de aceptar las negaciones categóricas de los EAU sobre su apoyo a las FAR, que contradicen los hechos, y deberían poner fin a su impunidad por crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad”, expresó Segun.
Estados Unidos ha impuesto sanciones a muchas personas y empresas ubicadas en Bogotá por presuntamente reclutar y desplegar mercenarios colombianos para combatir con las FAR. Pero no ha abordado los reportes sobre el presunto apoyo de los EAU a las FAR, a las que acusó de cometer repetidamente “ejecuciones sumarias, ataques motivados por razones étnicas, violencia sexual y de género, y tortura en las zonas bajo su control” durante la guerra.
Al menos 59.000 personas han muerto en los tres años, según el Armed Conflict Location and Event Data Project, un organismo independiente sin fines de lucro que recolecta datos y análisis sobre violencia política. Sin embargo, el grupo, con sede en Estados Unidos, señaló que su cifra casi con seguridad es una subestimación, dada la dificultad para reportar.
——-
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.